Contextos de producción y recepción del arte contemporáneo en la actualidad

Por Rufo Criado

Artistas

Quisiera manifestar la sensación de agobio y de un cierto «descoloque» al terminar de leer por segunda vez el documento que sirve de guión para la reunión de esta mesa de debate.

Es tan prolijo y requiere una información tan pormenorizada sobre el contexto artístico en C y L que, al ser convocado como artista, la primera reacción ha sido la de pensar, ¡y por dónde le hinco yo el diente a todo ésto…! Tengo la impresión, tras una lectura detenida,  de que los artistas estuviéramos abocados a conseguir controlar ciertas estructuras de poder (autonómico, regional, local,  museos, fundaciones, obras culturales, etc.) como única forma de poder desarrollar nuestra actividad artística, o lo que sería aún más lamentable para mí, que sin esa posibilidad de intervenir en las diversas y variadas políticas culturales institucionales el artista se ve abocado al fracaso y al sinsentido de su obra. O, situándonos en la fase previa de ejecución de un proyecto, a la no materialización del mismo «por falta de presupuesto».

Ojo con el lenguaje que utilizamos. Nos estamos dejando llevar por los términos de la industria (muy respetable) de la gestión cultural. Me parece  bien que los artistas actúen de manera colectiva, defiendan sus derechos y reivindiquen la necesaria colaboración con instituciones públicas y privadas,  pero sin olvidar  definir lo que como creadores quieren ser, ya que son sus obras las que les identificarán como tales.

Entiendo que estas jornadas se han planteado para diagnosticar la situación que atraviesa el arte en nuestra comunidad, pero considero fundamental, aunque hoy no toque hablar de esto, conocer qué sentido o función tiene en la actualidad el arte para nosotros, los artistas . Sé que puede sonar a tópico, pero  me interesaría saber  si en esta mesa pensamos que la experiencia creativa tiene un sentido unidireccional, o responde y respeta las múltiples visiones y tendencias posibles. Si consideramos, como pienso, que es «multidisciplinar»  los recorridos pueden ser muy diferentes y las necesidades a nivel de producción e infraestructuras serían bien distintas.  No obstante, se trabaje con soportes tradicionales o con nuevas tecnologías  siempre son bienvenidos los apoyos para la elaboración y difusión de las obras.

Otra cuestión previa que me parece necesario recalcar es que toda persona que se dedica a esta aventura del arte debe asumir los riesgos inherentes a esta profesión:  soledad, incomprensión, victimismo, esa cruda realidad que se va imponiendo con el paso de los años por falta de reconocimiento, dificultades en ocasiones para una supervivencia digna, etc. Esta es una actividad de riesgo sicológico:  casi todo el mundo cree ser un artista fundamental e imprescindible, pero la realidad es muy cruda: excesiva oferta para una demanda más bien escasa.

Instituciones, entidades, etc.

Mi visión sobre los contextos de producción y recepción del arte contemporáneo en C y L es agridulce. Parto de que en el país en el que vivimos en ningún lugar «atan a los perros con longanizas»,  y, con matices muy concretos, las conclusiones sobre nuestra comunidad son bastante similares a las de otras autonomías porque el problema radica en la consideración que se tiene hacia el valor o función del arte contemporáneo en España. Escasean la educación y los conocimientos básicos sobre el arte de nuestro tiempo. A partir de ahí se resienten todos los contextos relacionados con la creación contemporánea, quedando relegadas estas actividades a ciertas minorías.

Es indudable que la sociedad castellano-leonesa es bastante conservadora, con una riqueza patrimonial impresionante que la hace estar muy a gusto con lo que tiene y le rodea y en la que mirar hacia el pasado es casi un acto reflejo. Introducirse en este contexto con otras miradas más o menos innovadoras es visto como una especie de transgresión del orden establecido, o, a lo sumo, con cierto grado de condescendencia pasiva.

Sin embargo, hay evidencias que van modificando este tipo de inercias. El MUSAC en León, Da2 en Salamanca, CAB en Burgos, Museo Patio Herreriano en Valladolid y Museo Esteban Vicente en Segovia han supuesto un contundente revulsivo para esta comunidad. Han hecho posible que instituciones públicas y privadas asuman proyectos comprometidos con la creación actual, al tiempo de desarrollan programas educativos que suponen un contacto real con lo que se está haciendo.

La labor desarrollada por estos Museos o centros de arte a lo largo de varios años debe posibilitar que más entidades se sumen a este tipo de proyectos, aunque con infraestructuras más básicas.  Se precisan técnicos especializados (que pueden ser artistas con capacidad de gestión) o asesores culturales externos que informen y convenzan a los responsables de esas entidades públicas y privadas de la necesidad y viabilidad de las programaciones relacionadas con el arte.

No hay que pensar en la creación de más museos, sino en una red de espacios dedicados a las distintas manifestaciones relacionadas con la creación contemporánea, donde pudieran aunarse  aportaciones económicas públicas y privadas, sumando, si fuera posible, a las infraestructuras ya existentes,  la recuperación de espacios industriales en desuso, para crear así una red en C y L de espacios satélite en relación o conexión con esos 5 planetas que forman los museos arriba citados.

La idea es intentar desinstitucionalizar  la gestión de los espacios más próximos a la creación y exhibición de  obras artísticas, aunque sea una tarea delicada y compleja porque quien aporta condiciona, o trata de sacar un provecho compartido. De ahí la necesidad de unos interlocutores técnicos en la materia.

Me viene a la cabeza un modelo de gestión compartida que lleva funcionando en Burgos desde octubre pasado, el Centro de Creación Musical «Hangar». Un espacio industrial, el antiguo hangar de locomotoras de la estación de ferrocarril, restaurado por el Ayuntamiento de Burgos, a través de la Concejalía de Juventud,  para uso como pequeños locales de ensayo para más de 20 grupos de música locales, dotado de una sala de grabación, y el propio contenedor como local de conciertos con capacidad para unas 1.500 personas.

Ha existido, por tanto, la recuperación de un espacio industrial en estado de abandono, reconvertido en espacio de cultura, (mediante la reforma y adaptación a un uso específico, la música), financiado por un ayuntamiento, con la colaboración de una caja de ahorros para el desarrollo del proyecto, y adjudicado a una persona especializada en el campo de la música pop,  que es quien lo gestiona y administra en base a planteamientos consensuados.

¿Por qué no diseñar proyectos de características similares, contextualizados con la experiencia de la plástica, los audiovisuales, performers, etc.?  Idear nuevas infraestructuras, con nuevos modelos de gestión y organización que sirvan para estar más cerca de la sociedad y suministrarle mejor las dosis necesarias de «vitaminas artísticas».

Otra infraestructura complementaria sería que las administraciones, con la colaboración de entidades privadas, adaptasen naves industriales para uso de estudios de creación. Con zonas comunes para determinados usos (almacenaje, grandes formatos, zona para fotografiar obras, etc..), se compartimentaría en espacios de unos 60 metros cuadrados para cada artista. Pagarían un alquiler asequible, o podría crearse una comisión externa que evaluase la posibilidad de pagar el artista con alguna obra seleccionada.

Experiencias de autogestión

Al haber formado parte del colectivo A Ua Crag desde 1985 a 1994, considero que una de las experiencias más estimulantes es, a pesar de sus tensiones y dificultades, la de la autogestión. Con muchas ganas e imaginación se pueden seguir creando experiencias ideadas por grupos de artistas con las que solucionar los aspectos relacionados con las infraestructuras (nave-taller de creación y  un espacio expositivo para la exhibición), las actividades y la difusión de proyectos multidisciplinares.

A Ua Crag se sustentaba económicamente con aportaciones mensuales de los artistas que los formábamos, más cuotas de colaboradores a los que compensábamos con ediciones de obra, algunas subvenciones puntuales que conseguíamos al estar constituidos como asociación cultural, y el patrocinio o esponsorización de entidades o empresas para la edición de las publicaciones que registraban los proyectos.

Para los intercambios internacionales se consiguieron algunas ayudas de la Comunidad Europea.

Durante cerca de 10 años trabajamos con total autonomía desde una pequeña población como es Aranda de Duero (29.000 habitantes), centrados exclusivamente en la labor creativa. Realizamos unas 50 exposiciones en el Espacio-galería, desde donde conseguimos participar con stand propio en ARCO (años 1988, 1989, 1990), para centrarnos posteriormente en proyectos específicos e intercambios internacionales, materializados en Francia, Bélgica, Holanda y Canadá.

Eran años más complicados que los actuales, sobre todo para este tipo de experiencias, desarrolladas más o menos en la Castilla profunda.

El artista debe estar luchando continuamente por conseguir un espacio, sus herramientas y la dignidad de su trabajo.

Creo que puede ser muy interesante conocer, en una línea parecida de trabajo, el proyecto de Espacio Tangente de Burgos que tan bien conoce Belín Castro, (coordinadora de esta mesa), por su implicación desde su creación en el mismo.

Políticas culturales y creación

Entiendo que deberían ser las asociaciones de artistas o colectivos quienes debieran estar al tanto de lo que se  propone desde los estamentos públicos y privados en relación al arte, pero desde el rigor. Intentar colaborar cuando se considere que lo que se va a llevar a cabo es constructivo y positivo para la sociedad, y ser críticos con lo que se considere disparatado, sea un mala utilización de los fondos públicos, o un intento de manejo o manipulación.

Considero que los artistas deben ser apoyados y subvencionados en la medida de lo posible, pero teniendo en cuenta que el arte no puede ni debe crearse bajo la tutela de los fondos públicos. El paraguas protector de lo regional, provincial o local, puede ser el ámbito más propicio para el refugio de la mediocridad creativa, donde a veces proliferan las «glorias locales».

En una sociedad globalizada, lo normal es que el artista aspire a moverse en un contexto abierto e internacionalista, y deba idear iniciativas para tener presencia en el exterior. Estas iniciativas, correctamente elaboradas desde aspectos teóricos y prácticos deben luchar por abrirse paso mediante los necesarios apoyos institucionales.

En relación al tema de las políticas culturales me parece muy interesante la creación por parte del MUSAC del Archivo Documental de Artistas de Castilla y León,  que nace con el rigor profesional necesario. Como en toda iniciativa de estas características no estarán todos los que son, pero serán todos los que están. Y puede convertirse en una herramienta de consulta básica para las instituciones, entidades y el medio artístico en general, para lo que se le deberá de dar la difusión necesaria.

Para terminar, considero que una de las carencias fundamentales para poder llevar a cabo unas políticas culturales interesantes y acordes con nuestra época es la escasez, por no decir carencia, de técnicos especializados que desde la administración y las entidades privadas  puedan poseer los criterios necesarios para elaborar programaciones de interés, y construir los canales de colaboración necesarios con la comunidad artística.

Esta es una asignatura pendiente que es básica para que las múltiples entidades que existen en C y L dedicadas a la cultura sepan cuando nos dirijamos a ellas  de lo que estamos hablando, y comprendan el sentido de nuestras peticiones, sean sobre aspectos teóricos o sobre sus desarrollos prácticos (producciones).

¿Cómo convencerles?. Hay que empezar por hacérselo saber y por ofrecerse como asesores o gestores externos. Pero son aspectos para trabajar pensando en resultados a medio-largo plazo.

This entry was posted on jueves, marzo 11th, 2010 and is filed under DOCUMENTOS de los PARTICIPANTES. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

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