¿Y por qué el delirio va a estar reñido con la realidad?

Por Rufo Criado

En esta vida, afortunadamente, hay momentos para todo, para dibujar unas líneas sobre una servilleta, (que hasta pueden tener una dimensión trascendente para el que las ejecuta), y momentos  para el más absoluto desconcierto al leer o escuchar el reiterado texto donde de habla de hermenéutica, globalización, contextos sociales,  del arte como documento y hasta el sinsentido de la obra como aura, (que algunos pontifican extasiados de manera reiterada por la trascendencia que atribuyen a sus líneas, en este caso, escritas).
Llevo bastantes años en esto y lo que más me molesta es la simplificación y los lugares comunes. Siempre he tenido una máxima, a saber,  que a mí nadie me ha obligado a meterme en esta batalla del arte, por tanto, asumo las consecuencias, aunque trato de modificarlas.
Cuando me iniciaba en los años setenta, se hablaba fundamentalmente de pasión, riesgo, coherencia, compromiso social e independencia. Algunas de estas palabras parece que han quedado en desuso en relación a las prácticas artísticas actuales. No pretendo reivindicarlas, (allá cada uno consigo mismo), sino enunciarlas, al tiempo que manifiesto que lo que me interesa es ser un ser reflexivo y realizar obras. Y las intentaré llevar a cabo como sea, o como pueda.
Pienso que se nos ha invitado a estas mesas para diagnosticar, analizar, discutir e intentar aportar ideas para que las cosas de la comunidad artística de Castilla y León puedan funcionar un poco mejor. Como apunta Alberto Martín al inicio de uno de sus documentos, “que estas jornadas no sean un ejercicio de crítica institucional”. Porque sería lo más fácil, por elemental. Y no por ello la crítica institucional debe estar ausente, pero tampoco asumo el papel del artista como víctima incomprendida.
Seamos claros, ¿alguien puede cuantificar el número de artistas que están ejerciendo de tales sólo en Castilla y León?. Por mi experiencia en Burgos, el listado que disponía la entidad a la que asesoré durante 15 años, se componía de varios cientos sumando capital y provincia. Si lo multiplicamos por 9 provincias, estamos hablando de unas 5.000 personas que se consideran artistas, llamémosles genéricamente visuales. Y todos reivindican sus derechos con respecto a las administraciones y entidades, porque todos trabajan en el presente, sea con un discurso más tradicional o actual.
Qué pretendo decir, pues que es impensable que las instituciones ayuden a tanto artista necesitado, porque no es posible. Y que lo que se impone es plantear proyectos concretos, reivindicar demandas específicas que puedan ser estudiadas por técnicos capacitados para tal fin.
Como este segundo documento lo considero como un anexo del ya colgado en la web,  me remito a varias de las iniciativas allí planteadas.
No obstante, me gustaría hacer una última reflexión personal en torno a los 5 museos o centros de arte nuevos de la Comunidad  de Castilla y León, sobre todo desde el conocimiento de estas infraestructuras, al haber dirigido durante 3 años el CAB de Burgos.
Partiendo de que los 5 proyectos son muy diferentes, y de que deben ser discutidos y analizados, hay que tener en cuenta que su capacidad de actuación es limitada. Es indudable que deben estar arraigados en el lugar donde radican, pero hay que darles un estatus muy diferente a lo que serían los que hemos denominado espacios de producción, con finalidad más experimental y abiertos a todo tipo de colectivos. No creo que la función de los museos  sea mostrar lo emergente, sino estar al tanto de lo que realizan los colectivos emergentes.
Creo que en los 5 hay una cercanía con el espectador, y se piensa en los visitantes, sobre todo a través de los programas educativos.
Nada que ver con el Guggenheim de Bilbao, porque desde que se abrió cumple otra función, más macroartística, macroeconómica y macropolítica. Pero tengo que decir que en ese maravilloso contenedor de Frank Gehry he visto algunas exposiciones realmente interesantes e impresionantes. Franquicia, sociedad del espectáculo…, lo sé, lo sé, y hay que cuestionar determinados modelos y saber el peaje que se paga por ellos. Pero a los que disfrutamos viendo obras con mayúscula tenemos que reconocer que en Bilbao hemos contemplado ensimismados obras de la vanguardia histórica, de Rothko, de los minimalistas, de Kiefer, de Rosenquist, etc. las esculturas impresionantes de Serra, y deseando estoy de ir a ver las de Anish Kapoor. Obras con aura, potencia, intensidad y una fisicidad auténtica.¿Por qué buscar siempre el lado negativo de ciertas iniciativas artísticas?¿Todos los proyectos deben ser diseñados a la medida de nuestros intereses o discursos?.
Pues nada, al que no le guste que no vaya, así no se creará problemas de conciencia.
Canalicemos nuestras discrepancias, pero en un sentido constructivo, y no olvidemos que en todas las épocas ha habido muy buenos y muy malos artistas. No es una cuestión de democratizar la creación artística, sino de incentivarla desde parámetros profesionales abiertos, no excluyentes o tendenciosamente discursivos.

This entry was posted on jueves, abril 15th, 2010 and is filed under DOCUMENTOS de los PARTICIPANTES. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

One Response to “¿Y por qué el delirio va a estar reñido con la realidad?”

  1. Bruno Marcos on abril 27th, 2010 at 10:02 am

    Buenismo paralizador

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