Espacios difusos

Charo Chávez, representante del «Colectivo Rémora»

Puede que la determinación más característica de un espacio difuso sea que está presente y, sin embargo, ausente. Por definición, todo lo que rodea a un espacio le da identidad, pero sin él, sin ese vacío, tampoco tendría sentido gran parte de lo que se desprende de ese anillo circundante. Sin embargo, estos espacios pasan desapercibidos y no somos conscientes de ellos hasta que el deterioro, la necesidad o el deseo los hacen visibles. Hacer visibles esos espacios fue la intención inicial del proyecto, recuperar materialmente esos espacios físicos para poder hacerlos nuestros de nuevo. En el tejido urbano las construcciones albergan huecos que, como los actos en una vida, generan una idiosincrasia, una imagen y una personalidad a la que luego podemos poner nombre: calles, avenidas, plazas, edificios. El conjunto se consolida en el decurso del tiempo como un todo orgánico, como un ser vivo al que llamamos “Barrio” o “Ciudad” y en el que se esconden muchos intersticios transparentes, Espacios Difusos, zonas anestesiadas de ese ser con vida e identidad propia. De lo que se trata aquí es de reescribir la historia, de aprehender parte de la biografía de un barrio a través de unos cuantos de estos islotes, Espacios Difusos, contenidos en él.
No es sencillo delimitar con exactitud qué abarca, qué sea un Espacio Difuso; pero, como en una obra de arte, si nos atenemos a su concepto, la materia de la que se componen ambos es sólo un medio para una reflexión mayor que engloba a la vez su origen y compromete también su devenir posterior. El origen de esta iniciativa de OA estudio y el colectivo RÉMORA es acotar el espacio y hacerlo visible como una forma vacía para que pueda hacerse el verdadero trabajo que vendrá después: lograr que con las diversas actuaciones creativas, tanto a nivel profesional como popular, se llegue a redefinir, explicar, dar sentido, embellecer, revalorizar, proteger, consolidar en definitiva tanto el propio espacio recuperado como una consciencia pública y privada sobre él. “Privada” en la medida que cada espacio deberá hacerse visible con una identidad propia y específica; “pública” porque ese espacio que se recupera supone de algún modo el Bien Común materializado que hasta entonces ha pasado desapercibido. La idea rectora de esta iniciativa es cambiarle el sentido, o dárselo por primera vez, a través de un segundo ojo experto que haga sobre él un trabajo de: identificación, definición, explicación, ilustración, sugestión, reflexión; un trabajo creativo; que dé valor al propio espacio previamente acotado y al barrio donde esos espacios ausentes se han hecho presentes en virtud de la intervención realizada.
No se trata sólo de ilustrar el “espacio difuso” y ofrecérselo a alguien para una intervención o manipulación posible. Se trata de que ellos, los actores participantes, artistas o no, con su acción vital o profesional (en sentido estricto) le den una carta de naturaleza que no tenía, una identidad, a ese espacio transparente; le den cuerpo. Será después cuando ese cuerpo, vivo a través de la creatividad, pueda tener su propio devenir, su desarrollo en cualquier orden. Lo ideal sería que, hecho cuerpo visible, el espacio creado, viviera autónomamente más allá de la acción genética realizada. Esa vida autónoma, que no independiente, tendría sentido si la voluntad que se le pretende infundir cumpliera con los objetivos que hemos marcado en la anterior edición y en ésta. Pero la acción no está exenta de peligros. Un peligro posible sería que volviera a estancarse, que volviera a la invisibilidad y al olvido del que ha nacido. Eso sucedería si después de nuestra propuesta de intervención ésta y sus resultados se conservaran como un santuario intocable y no como lo que pretende ser, un laboratorio de investigación social a través de la redefinición y recuperación de espacios físicos dentro de la ciudad.
Por eso en esta edición no se trata de que una obra o una acción ocupen meramente un espacio acotado, se trata más bien de utilizar esa plataforma para empezar a reflexionar también sobre qué significa “ser social”, qué implica “ser ciudadano”, qué alcance tiene “ser creativo”, ayudándonos de los conceptos que el hacer visible un Espacio Difuso conlleva: observación atenta, imaginación, altruismo, colaboración, vinculación, afecto, compromiso, unión, cohesión, autonomía, confianza, disfrute pleno, creatividad, reflexión, implicación, actitud crítica, independencia y, por qué no, arte.
No nos alineamos al lanzar esta idea con esa tendencia actual que propugna hacer “arte público”. No se trata de usar la calle como escenario artístico puesto que en este caso la calle, espacio posible, y sus reconquistados Espacios Difusos, se convierten en el material de la obra de arte y, los “artistas participantes”, los actores, también son parte de ella. El sentido de la obra de arte, si la hubiera, pues nunca está garantizada “a priori” sería en realidad el devenir posterior de los espacios creados con la intervención. El logro que perseguimos es que la acción tenga la misma naturaleza que la obra de arte aunque de suyo no pretenda serlo como tal: lograr que espacios transparentes, difuminados, difusos, devengan espacios en sentido estricto de modo que en su surgimiento supongan la creación en paralelo de un espacio de reflexión en otra áreas, tal vez más abstractas, que albergan del mismo modo en su interior otros Espacios Difusos que esperan ser desvelados para poder ocupar un primer plano. Entonces, la identidad de lo presente, lo que se ha hecho visible, nos remite directamente a lo invisible, pasado o futuro. Así, al recuperar un espacio vinculándose emocionalmente a él en sentido profundo, en forma de consideración plena sobre él como lugar físico y como sujeto de reflexión, se genera un afecto que obliga en parte al cuidado del mismo, se lo transforma en una posesión valiosa que merece la pena ser protegida contra la especulación posible. Por eso no apelamos en el proyecto a esa creatividad que sólo trata de resolver los problemas aquí planteados de una manera sorprendente o graciosa, una creatividad más o menos sofisticada o aguda pero previsible. Lo que se pretende es que la creatividad genere preguntas, señale horizontes nuevos para la verdad y la investigación; obras que desde su origen se conviertan en Espacios Difusos epistemológicos en sí mismos puesto que una vez presentes debemos hacerlos nuestros, entrar en posesión de ellos.
Así una de las puertas que se nos abrirá en ese momento es la de consolidar una investigación, una crítica continuada, sobre qué significa habitar, como en este caso, tal vez por vez primera, o bien hacerlo de nuevo a través de su reactivación; que significa, digo, habitar una calle, un barrio, una ciudad, un país, un Estado… La ambición del proyecto reside en poner de manifiesto y condensar la reflexión que una actitud así tiene también sobre la interacción social y la participación ciudadana; en imaginar las consecuencias que tal acción genera en todos los órdenes de la convivencia y la construcción de la vida en las ciudades, los papeles que pueden representar los ciudadanos, la posible labor colaboradora de la Administración, los mecanismos de superación de las barreras personales; en dar cuerpo y sentido las circunstancias que hacen posible la percepción de nuevos Espacios Difusos y en general todo aquello que suponga un avance para la intervención creativa en los entornos humanos, ya sean sociales o físicos. Será entonces cuando entremos en posesión de lo que ya era nuestro.
En el lugar elegido, el Barrio de Girón, para acoger este año Espacios Difusos confluyen una gran cantidad de circunstancias que le dan un carácter privilegiado. Él es un “Espacio Difuso” en sí mismo puesto que su situación e identidad dentro de Valladolid, su origen y su desarrollo como barrio, le otorgan el privilegio de convertirse en ese todo orgánico espacial y vital que pasa desapercibido, en uno de esos espacios transparentes que debemos tratar de poseer, hacer nuestro y salvaguardar a través de la acción creativa común; lo que, sin duda, nos convertiría a todos en la medida de nuestra colaboración en artistas del espacio social y cultural.

This entry was posted on lunes, marzo 7th, 2011 and is filed under 2011, DOCUMENTOS de los PARTICIPANTES. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

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